Un joven había estado en el estudio bíblico del miércoles a la noche.
El pastor había hablado de escuchar y obedecer la voz del Señor. El
joven no pudo evitar pensar, ¿Dios habla con la gente hoy?
Después del servicio, salió con unos amigos a tomar un café y
comentaron el mensaje.
Varios contaron cómo Dios los había guiado en diversas
oportunidades.
Ya eran las 10 de la noche cuando el joven emprendió el regreso hacia
su casa. Sentado en el auto comenzó a orar: "Dios, si todavía hablas